Una vulnerabilidad ha sido identificada en Sony PlayStation 3, la cual puede ser utilizada por atacantes para comprometer un sistema vulnerable. El problema es causado por un error de Buffer Overflow cuando se conectan y desconectan dispositivos USB con largos descriptores, lo cual puede permitir a los atacantes vulnerar un dispositivo afectado y ejecutar código arbitrario mediante un dispositivo USB especialmente configurado. Esta debilidad, además permitiría la clonación de las consolas provocando pérdidas millonarias a la empresa Sony.